Ayahuasca et al: los verdaderos médicos crecen en la Amazonía
Muy esperanzada, pero también escéptica y luego de haber leído los testimonios maravillosos que versaban acerca de imágenes infernales y experiencias inimaginables conducentes a un sorprendente renacimiento físico y espiritual, decidí experimentar este brebaje mágico llamado Ayahuasca.
Texto: Zinnia Cintrón.
Fotos: Naldo Contrón.
Lo que no sabía era que todo lo relacionado con la experiencia lo dictaría la planta mientras yo sólo tenía que dejarme llevar. La llaman planta maestra por una razón.
Por cierto, mi escepticismo desapareció justo luego de la primera ceremonia con Don Enrique, el chamán que me guió a través de mi viaje “ayahuasquero” hacia la salud y la iluminación. Pasaré los detalles por alto, pero lo que me llevó a explorar esta alternativa fue una depresión debilitante que dominó mi vida por un par de años. Luego de haberle dado demasiadas oportunidades a la medicina occidental, viajé a Iquitos en donde conocí a Don Enrique. Sólo le dije que quería curarme de una depresión que no me permitía vivir. Siento que tomó una radiografía de mi alma y mencionó algunos problemas emocionales que había sentido. Esto, sin embargo, no me impresionó mucho debido a que las causas y los síntomas de una depresión pueden ser muy similares en diferentes personas. Me dijo que fuera esa noche y que me diría entonces lo que necesitaría para curarme; la planta se lo diría primero a él…
Fui durante la noche y participé de la primera ceremonia o toma. Aparte del efecto purgante (vómitos), no recuerdo exactamente lo que ocurrió. Sólo sé que mientras escuchaba los ícaros (mantras medicinales) de Don Enrique perdí la noción del tiempo y me sentí absorta en otra realidad. Cuando se acabó la ceremonia, el chamán comenzó a hablarme. La planta ya le había dado la “receta” que necesitaba, pero antes me dijo: “aparte de tus problemas emocionales, tienes el estómago enfermo”.
Eso me impresionó y, como mencioné, terminó con mi escepticismo. Había sentido el estómago enfermo hacía meses y sentía cómo, a veces, se endurecía. No mencioné nada de esto; no se me ocurrió porque simplemente no era una prioridad para mí. Además, sabía porqué estaba enfermo mi estómago (mucho abuso por mucho tiempo) así que lo estuve ignorando. Las palabras del chamán fueran las siguientes: “has fumado tanto que tu estómago se ha endurecido y no digiere bien los alimentos”. Me sorprendió que pudiera decirme esto sin tocarme o saber nada al respecto.
Así que la planta me curaría de la depresión y del estómago enfermo. La receta consistía en 4 ceremonias más y 12 baños con diferentes plantas (Ayahuma, Mucura, flores, entre muchas otras). ¡Cómo extraño esos baños! Todos los días, durante esos 12 días, esperaba con ansias a las 5pm, hora en que se llevaban a cabo los baños. Sentí cómo las toxinas (emocionales y externas) abandonaban mi cuerpo para siempre. Algunos de los baños fueron fríos, otros de vapor y, al final, dos baños de florecimiento. Todos fueron depuradores y alegres. En cuanto a las ceremonias de Ayahuasca, algunas fueron fuertes y duras mientras que las otras fueron calmadas y llenas de una serenidad desconocida. Al fin y al cabo, toda la experiencia fue gratificante y alentadora. No voy a mencionar los detalles porque, por lo que he escuchado de las experiencias de otras personas, concluí que la experiencia de la Ayahuasca es hecha a la medida: a cada cual lo suyo y es mejor no tener expectativas ni tratar de imaginar a dónde te llevará. Esta planta ciertamente te enseña acerca de ti, aun lo que no quieres ver o afrontar. Esto es lo que la hace mágica, te permite verte según lo que eres y hasta desde una perspectiva objetiva.
Sí cuento que mi depresión ya no existe y creo que es permanente. Estoy feliz, relajada y disfruto de la vida de nuevo. Mi estómago está mejor que nunca.
¿Qué más puedo decir entonces, sino a la mierda con los antidepresivos y otras pastillas pues, en última instancia, qué carajos sabe la FDA? Los verdaderos médicos crecen en la Amazonía.
Eddy, no habia leido tu comentario hasta hoy. No tengo acceso a tu correo, pero con mucho gusto si me escribes, te doy toda la informacion que necesites y los contactos. Mi email es zinniacintron@gmail.com
enhorabuena por ti, por favor da el dato donde encontrar al maestro q te ayudó? escribe a mi correo.
Gracias
QUE LINDO YO TAMBIEN TENGO UNA HISTORIA IGUAL CON LA AYAHUASCA GRACIAS POR COMPARTIRLA